El ciclo solar natural estimula gases efecto invernadero
Los gases con efecto invernadero son conocidos por aumentar el calentamiento del planeta, pero los científicos dijeron que éste a su vez incrementa las emisiones de los gases, lo que quiere decir que la Tierra se calentará más rápido de lo que los modelos climáticos han previsto.
Dos equipos de científicos, uno en Europa y otro en California, Estados Unidos, alcanzaron la misma conclusión fundamental: cuando la Tierra se calentó en el pasado, debido a los ciclos naturales del sol, se arrojaron más gases de efecto invernadero a la atmósfera.
Aumentaron los niveles de estos gases, como lo hizo la temperatura del planeta, informaron los científicos. La Tierra no está continuamente calentándose porque estos ciclos solares naturales se terminan, así como las emisiones de gases con efecto invernadero, añadieron.
Pero estos periodos previos de calentamiento y enfriamiento no estaban influidos por la quema de combustibles fósiles, y el resultado actual tiende a aumentar la media global de las temperaturas, dijo el lunes Margarte Ton del Lawrence Berkeley National Laboratory.
"Esto significa que el calentamiento está acelerándose, cada década es más rápido de lo que debería ser", opina la Dra. Ton; así como dentro del ritmo del cambio uno de los mayores problemas es la adaptación humana al cambio del clima".
MANTENIENDO EL CALOR
En los últimos 30 años, el planeta ha aumentado su temperatura en 0,6 grados centígrados, según ha informado la NASA. En los últimos 100 años se calentó 0,8 grados centígrados, lo que indica una reciente aceleración del proceso.
Los modelos climáticos actuales predicen que la temperatura aumentará entre 1,5 y 4,5 grados centígrados, pero el equipo de Ton piensa que el exceso de dióxido de carbono causado por el ciclo solar natural puede elevar las estimaciones.
Esto puede significar que la temperatura puede incrementarse entre 1,6 y 6 grados centígrados, dijeron los científicos. Las altas temperaturas serán más habituales.
El equipo europeo estimó que el calentamiento del planeta en el próximo siglo puede ser entre un 15 y un 78% más alto que las previsiones actuales porque estas predicciones no tienen en cuenta el mecanismo de retroalimentación de las emisiones del dióxido de carbono.